«Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para autoflagelarse.»
Truman Capote.
«Al día siguiente pidió audiencia a Kamala y ésta aceptó. Cuando se
encontraron, Siddharta le pidió a Kamala su sabiduría. Ella se echó a
reír y le dijo que ella enseñaba su oficio a la gente que venía a verla
bien vestida y con dinero. Siddharta le contestó:
-Ya empiezo a
aprender de ti, pues para venir a verte me he afeitado y llevo aceite en
el cabello. Es poco lo que me falta: ropas elegantes y dinero.
Su
respuesta le hizo gracia a Kamala, que le preguntó qué sabía hacer.
Siddharta contestó:
-Sé pensar, esperar y ayunar. También sé hacer
versos, leer y escribir.»
Siddharta, Hermann Hesse.
«Me echo un pitillo y me duermo en una habitación nueva. He hecho muchas cosas hoy pero no tengo energías ni ánimo. El espíritu del samurái sigue vigente, pero está débil, herido, moribundo. Ojalá mañana tenga fuerzas para recuperar las palabras perdidas.»
Yo.
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